RESEÑA
"Patas de venado"...Para saltar de un lado a otro ocasionando el menor daño posible...
Espectacular obra de la sencilla y atractiva Liliana Bodoc, a quien tuve el privilegio de escuchar y durante una clase como invitada para un diplomado sobre fomento lector de LIJ en la PUC.
"La Saga de los Confines" Es sin lugar a dudas la obra representativa de la fantasía épica latinoamericana. Un orgullo literario que supera con creces los cánones de este subgénero.
Los días del Venado; parte primera de la saga relata los hechos que ocurren en Tierras Fértiles, continente poblado por una variedad de habitantes cuyo pasar era la paz y la tranquilidad obtenida principalmente de su bondadosa naturaleza y pasividad de su gente. Con mucha semejanza a nuestra América, la historia inicia en los Confines, tierra verde, de lluvias repentinas y gente guerrera. Allí habitan los husihuilkes, hombres y mujeres sencillos de gran fortaleza y respetuosos de sus tierras.
Todo parte, cuando Dulkancellin, husihuilke de tomo y lomo y padre de cinco hijos es visitado por el zitzahay Cucub, pequeño hombre con la virtud del canto y la palabra que en calidad de mensajero trae una misiva (la llamada del héroe) para el guerrero husihuilke desde la extrema ciudad de Beleram, afamada tierra de magos. Son los supremos astrónomos Bor y Zabralkán quienes tienen la misión de reunir a los habitantes de Tierras Fértiles para informar qué hacer ante una posible invasión de los siderisios provenientes de Tierras Antiguas, cuyas flotas se aproximan por el Yentru (océano) directo a Tierras Fértiles. La magia presente en este relato en conjunto con antiguos códices harán desenredar la historia que los bóreos con alguna intención habrían escrito, y es que Misáianes, el hijo de la muerte, tiene como objetivo expandir su poderío a las nobles nuevas tierras provocando la necesaria pugna entre el bien y el mal.
Es así entonces, que Dulkancellin; protagonista del relato, se reúne con más representantes de Tierras Fértiles para idear un plan en caso de ataque. De manera paradójica y sin la virtud de la magia, los supremos astrónomos y los brujos no han podido prever las intenciones de los siderisios y Misáianes, pues desconocen sus motivaciones. Ante eso, el contraataque es representado de manera figurada por "El Venado", quien sin percibir concretamente las pretensiones del Odio Eterno, actuará de la forma más delicada, pero aguerrida para defender Tierras Fértiles, tal cual fuese un Venado.
En la primera parte del libro, se relata la vida de Dulkancellin y su familia constituida por Vieja Kush y sus cinco nietos, Thungur, Kume, Kuy Kuyen, Piukemán y la pequeña Wilkilén, hijos todos del guerrero y su fallecida mujer Shampalwe. Extrañamente la naturaleza comienza a dar vestigios de que algo está por pasar, días de lluvias y conductas extrañas en algunas criaturas y sueños indeseados serán el indicio de que un cambio acecha. Cucub llega con la misión de llevarse a Dulkancellin al concilio de Beleram como representante de los Confines. El largo viaje que debe recorrer Dulkancellin en compañia de Cucub, contrapone sus culturas y caracteres consolidando la amistad entre los pueblos a pesar de sus diferencias. Bodoc, no deja pizca a la desatención con su prolija y atractiva narración. Envolvente, describe con sutileza a Tierras Fértiles como un homónimo de nuestra América así como también propone diálogos enriquecidos de humor, misterio y varios valores presentes, entre ellos la amistad y la tolerancia. Además, aparecen interesantes criaturas del imaginario que la autora ha creado; los lulus, el kukúl o los llamellos, destacando sobre todo al Brujo Kupuka, personaje secundario que representa la sabiduría y la experiencia recordándonos como fuese un chamán.
Continuando la segunda parte, los amigos llegan a Beleram y sin perder más tiempo el concilio se echa a andar en la Casa de las Estrellas, el hogar de los supremos astrónomos. Con plena sabiduría los lectores de los astros explican el inminente designio que está pronto en llegar. Se dan a conocer otros personajes que representan las distintas regiones de Tierras Fértiles; Molitzmós de Los señores el Sol, Elek de la Estirpe, Illán-che-ñe de la tierra de los Pastores, Nakín del Clan de los Búhos y Dulkancellin de los Husihuilkes. Dos de ellos se mostrarán partidarios de la traición. Aparecen unas criaturas con cabello típicas de Tierras Antiguas que en lucha serán robadas y domesticadas por gente de Tierras Fértiles, con esto se hace una probable alusión a la domesticación de los caballos traídos desde Europa.
Finalizando, la tercera parte convoca el conflicto original; lucha entre la protección de lo que pertenece y lo que se desea someter ante el poder único. La traición, los desacuerdos, la astucia y la gallardía harán de este final varias muertes inesperadas y una victoria momentánea originando la ruptura de algunos lazos. Por el contrario, otros nuevos lazos nacerán y en conjunto de importantes decisiones calmarán por un instante la guerra fallida, pues Misáianes sólo movió sus dedos para intentar cumplir su cometido. De esta forma, la gente de Tierras Fértiles tendrá más tiempo para planificar una futura embestida.
Bodoc, indudablemente hace de su narración una poderosa y elegante metáfora. La manera en cómo su narrativa se escribe y de cómo aborda cada detalle; sin abusar del mismo, recrea a esta narración una deliciosa obra que converge entre el imaginario de la fantasía épica y la mirada autóctona, probablemente basada en nuestros pueblos americanos. El juego implícito de la Historia de América se combina en un afán por resaltar la nobleza de nuestras propias raíces logrando un relato exquisito en recursos literarios.
Absolutamente Recomendable
