Pensaba en cómo una obra puede hacer ciertas
conexiones mentales. Como un libro llama al recuerdo, incita a la memoria y
motiva la estética. He aquí el mayor ejemplo; La manera en cómo mi cerebro puso
en funcionamiento sus tuercas, engranajes, cuerdas, piezas, ensambles, etc.
La invención de Hugo Cabret es una obra que
relaciona de manera armónica texto e imagen. Es un ejemplo de narración
ilustrada o novela ilustrada.
Desde
su perspectiva estética el libro
posee muchas valoraciones. A pesar de su imponente aspecto, lo que es
aparentemente desmotivador para un lector juvenil inicial en libros gruesos, se revierte
al observar la ilustración de la tapa (dura) que invita sugerentemente a abrir
el libro a través de la cerradura. Si a continuación se hojea el libro, pueden
encontrarse ilustraciones creadas por el mismo autor cuyas tonalidades grises
impactan en contraste con su colorida tapa, esta situación otorga misterio y una pincelada
clásica al mismo tiempo en el relato. Las imágenes están secuenciadas según avanza el
relato.
Las
158 ilustraciones en blanco y negro así como también las otras imágenes, ocupan
doble página, todas éstas en su mayoría sin texto (mudas) permiten una mayor
interpretación sobre el cuadro visual. Cada escena proporciona datos
importantes para seguir con el relato, muchas de ellas son relevantes para su
consecución, inclusive, hacen un macro o zoom en la imagen para marcar lo
relevante. El lector debe observar con bastante detención. Esta situación
provoca pausas en la historia, lo que
permite digerir de manera más consciente el relato.
El marco negro y las hojas negras que presentan los capítulos le dan un toque clásico cinematográfico al más puro estilo del cine en sus inicios a principios del siglo XX, como si observamos una obra de cine mudo. Esto influye en la obra de manera tal que resalta la narración histórica que se hace presente sobre Georges Mélies. Pero también armoniza los oscuros pasadizos de una imparable Paris en los años
Dentro de lo literario, la obra posee varios
aspectos para destacar. Uno de los principales aspectos es cómo el autor mezcla la
narración histórica con la narración ficticia, adentrándonos en el mundo del
cine y sus inicios en manos del famoso cineasta Georges Mélies. Esta situación
además permite viajar dentro de la narración de manera simultánea sobre los
tiempos, a través del pasado se entiende el presente y el futuro y viceversa.
Los enigmas son recurrentes en el la historia y muestran
relación con cada personaje que aparece, como el parche de Etienne y su
simbolismo con la obra del cineasta Mélies en “El viaje a la Luna ” o la llave que tenía
como colgante Isabelle, clave para el funcionamiento del autómata. La
relevancia de estos personajes hace un protagonismo compartido, por tal motivo,
el relato se presenta más ágil y dinámico. La ambivalencia del juguetero, los
antivalores justificados de Hugo, el misterio del autómata, hacen de esta obra
un aperitivo por excelencia de la literatura para jóvenes.
En definitiva la obra pertenece indudablemente al género de la narración ilustrada o
novela gráfica, las imágenes están estrechamente relacionadas con el texto y
permiten un mutualismo innegable, pues ambos aspectos “imagen y texto” se
necesitan. Tal cual lo afirma (Sipe,1998) tomado del texto de Cecilia Silva-Díaz
(Entre el texto y la imagen: álbumes y otros libros ilustrados) “Las narraciones ilustradas incluyen imágenes
secuenciadas y una narración que se construye por la combinación de los dos
códigos. En una narración ilustrada, el “texto”- lo que se dice- está compuesto
de palabras e imágenes que actúan de manera sinérgica”. Vale decir que su
combinación promueve mayor significado a diferencia si se toman por separado.
Como si esto fuera poco:


